En qué consiste?
Evaluación profesional + higiene adaptada para conocer la reacción de la piel y diseñar tratamientos futuros.
Protocolo base:
• Higiene facial profunda
• Evaluación de biotipo y sensibilidad
• Exfoliación suave (enzimática o mecánica ligera)
• Espátula ultrasónica (higiene y oxigenación)
• Aplicación de activos específicos según piel
• Cabina LED calmante o equilibrante
• Producto final + protector solar
👉 No incluye extracciones agresivas.
👉 Es diagnóstico activo.